Postboda Quilmas Pindo Yoli Brayan

La Postboda entre Quilmas y O Pindo de Yoli & Brayan

Hay postbodas que son bonitas… y hay otras que son directamente inolvidables. La postboda de Yoli & Brayan fue de esas que se viven como un planazo entre amigos: una tarde de paseo, muchas risas y un escenario de los que te dejan con la boca abierta, recorriendo la costa entre Quilmas y O Pindo.

Pero antes de meternos de lleno en esta aventura, hay que decirlo: su boda fue un espectáculo. De esas que se comentan durante meses. Y sí… también fue famosa por una de las anécdotas más épicas que recordamos: más de 500 kilos de arroz cayendo sobre los novios como si no hubiese un mañana. Una auténtica “lluvia histórica” que ya forma parte de la leyenda familiar (y de la nuestra 😄).

Y si os apetece ver cómo empezó todo, aquí tenéis su preboda anterior, que fue preciosa y muy ellos: La preboda en la carballeira de Berdeogas de Yoli & Brayan.

Para esta postboda arrancamos en el entorno de la playa de Quilmas, donde se esconden las ruinas de una antigua conservera. Ese punto tiene algo especial: un toque salvaje, un aire cinematográfico y una textura brutal para foto. Allí, entre piedras, muros viejos y esa luz que se cuela cuando menos lo esperas, Yoli y Brayan empezaron a soltarse y a disfrutar… como quien sale a pasear sin prisa, pero con ganas de pasarlo bien.

Después nos fuimos por la parte de atrás de la playa, donde el paisaje cambia y se abre el Atlántico de golpe. Vimos zonas boscosas con pinos del país y muchísima vegetación típica de Galicia, de esa que huele a mar y a monte a la vez. Fue una parte del paseo preciosa, tranquila y perfecta para capturar miradas, risas y esa complicidad que ellos tienen sin necesidad de decir mucho.

Y entonces llegó uno de esos momentos de “vale, aquí hay que parar sí o sí”: al acercarnos a la propia playa, apareció ante nosotros la vista impresionante del Monte Pindo, el famoso Olimpo celta, referencia absoluta en Galicia. Ese fondo es un regalo. Yoli & Brayan, con el viento jugando a despeinarlo todo, se dejaron llevar, y nosotros solo tuvimos que hacer lo que más nos gusta: contar su historia con fotos.

Para rematar la tarde, nos desplazamos hasta la playa de O Pindo. Allí el ambiente era otro: aguas más tranquilas, una calma perfecta… y una luz que fue subiendo el nivel minuto a minuto. Y como era de esperar en ellos, terminaron a lo grande: acabaron totalmente empapados en el agua, entre risas, abrazos y un atardecer espectacular. De fondo, una puesta de sol impresionante hacia Cabo Fisterra que convirtió el final de la sesión en algo difícil de olvidar.

Fue una tarde de paseo con nuestros amigos, de las que se quedan en el recuerdo. Gracias, Yoli & Brayan, por la confianza, por la naturalidad y por hacérnoslo tan fácil. Estas fotos son para vosotros, para revivirlo cuando queráis… y para recordarnos a nosotros que hay bodas (y postbodas) que se convierten en historia.

Muchas gracias amigos por compartir con nosotros vuestra gran historia de amor!

Todas las imágenes y videos que puedes ver en nuestra página web tienen el permiso de publicación expreso firmado por parte de los novios.

Nota sobre derechos de imagen

¡Últimas plazas para 2025!

Si te casas en 2025 y aún no tienes fotógrafo no esperes más. Contacta con nosotros y descubre cómo podemos ayudarte a tener el mejor recuerdo de ese día tan importante para vosotros. Últimas plazas disponibles.

Últimos posts en el blog


Suscríbete a la newsletter de Diego Alonso Fotógrafo
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad