Ánxela y su Bandido en O Ariño

Cuando me encargaron el trabajo de hacer una sesión de fotos a una niña con su caballo me sentí verdaderamente preocupado por diversos motivos. La principal duda que me intranquilizaba era la manera en que yo me debería de comportar cámara en mano y de tratar a un impredecible animal de casi 500 kilos con una niña a lomos de él para que este no se pusiera nervioso, imaginaros mi preocupación. Me pasé varios días buscando información de cómo tratar a este tipo de caballos y la manera de no ponerlos nervisos... pero al final ni "Bandido" se puso nerviso en ningún momento ni la amazona que lo cabalgaba era tan niña. El resultado lo podeis comprobar vosotros mismos en estas fotos que quedarán para el recuerdo de Ánxela y toda su familia.

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